Los ciclistas vuelven a circular por el sendero que bordea el río Hudson para ir al trabajo, hacer ejercicio o simplemente dar un paseo. Al mismo lugar en esa vía donde se produjo el martes el peor atentado terrorista que sufrió Nueva York desde el 11-S se acercó el presidente argentino Mauricio Macri para rendir tributo a los cinco compatriotas muertos. “Los terroristas quieren que entremos en pánico”, dijo, “pero vamos a demostrarles que hay otra forma de encarar la vida desde el amor”.
MÁS INFORMACIÓN
Los supervivientes argentinos del atentado en Nueva York dan una lección al mundo
La muerte llegó en el viaje perfecto
Ocho muertos en un atentado en Nueva York con una furgoneta
El homenaje en memoria de los rosarinos se celebró entre las calles Debrosses y Vestry bajo un cielo plomizo, nada que ver con la luz del día del atentado. Participó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, junto a la primera dama argentina, Juliana Awada, y la neoyorquina, Chirlane McCray, así como todos los miembros que integraba la comitiva oficial que durante 48 estará en Nueva York de negocios.
“Cinco familias han quedado destrozadas”, lamentó Macri antes de depositar un ramo de flores en el lugar fatídico. Calificó la agresión como un “ataque cobarde” que sesgó la vida de personas inocentes. La tragedia, sin embargo, “tiene que unirnos más aún”. “Tenemos que confirmar y resaltar nuestra convicción y compromiso por la paz”, dijo, “y la mejor manera es continuando con nuestras vidas”.
El alcalde demócrata, por su parte, destacó que pese a la distancia, los argentinos y neoyorquinos comparten los mismos valores”. Bill de Blasio repitió que estos ataques crueles no van a minarlos. “Este no fue un atentado contra ocho individuos, ni contra la ciudad de Nueva York ni contra Estados Unidos. Fue un atentado contra toda la humanidad, que busca dividirnos y separarnos”, declaró en la ceremonia.
Hernán Mendoza, Diego Angelini, Alejandro Pagnucco, Ariel Erlij y Hernán Ferruchi fallecieron tras ser arrollados de manera intencionada mientras paseaban en bicicleta. Martín Marro resultó herido grave. Ariel Benvenuto, Juan Pablo Trevisán, Ivan Brajkovic y Guillermo Blanchini, integrantes del mismo grupo de amigos, salieron ilesos. Los diez rosarinos celebraban los 30 años de graduación del instituto.